La historia es corta y clara: hace casi diez años miramos lo que había en la calle y nos dimos cuenta de que el fast food se había vuelto aburrido, industrial y sin alma. Todo sabía igual. Por eso, en 2016 decidimos que ya era hora de hacer las cosas bien y abrimos nuestro primer local aquí, en Villalba. Queríamos demostrar que un kebab no tiene por qué ser esa opción de última hora que te comes sin pensar, sino un plato con historia, sabor de verdad y mucha calidad.
Villalba es nuestra casa, el kilómetro cero donde empezó esta bendita locura y donde el Chef Chico se pone al frente de los fogones cada día para meterle ritmo, buen rollo y ese «sabor con flow» que ya conoces. No somos una franquicia fría nacida en un despacho de la capital; somos la resistencia del barrio, gente real cocinando para gente real.
Que nos dejamos la piel en los detalles. No compramos bloques de carne congelada de origen desconocido. Aquí apostamos por el producto local y trabajamos con carnes seleccionadas que vienen directas de la Sierra de Madrid, respetando la tradición Halal como una garantía de respeto y frescura, no como un simple eslogan. El pan se amasa y se hornea en el momento, y las salsas las hacemos nosotros, con recetas propias que hemos ido puliendo año tras año.
Llevamos casi una década demostrando que se puede hacer comida rápida artesanal, honesta y brutal sin perder el toque canalla. No venimos a competir en precio con los de siempre; venimos a revolucionar el concepto del kebab en toda España desde nuestra esquina en la Sierra. Si buscas el rollito de siempre, hay mil sitios ahí fuera. Si quieres descubrir lo que es un shawarma en condiciones, hecho con orgullo y con el mejor producto de la zona, bienvenido a la familia Sahara. Pasa, ponte cómodo y disfruta de un buen shawarma en condiciones.